13.4.11

Tanto ruido y al final, por fin el fin.

Ella le pidió que la llevara al fin de mundo, él puso a su nombre todas las olas del mar. Se miraron un segundo, como dos desconocidos. Todas las ciudades eran pocas a sus ojos, ella quiso barcos y él no supo qué pescar. Y al final números rojos en la cueva del olvido. Y hubo tanto ruido, que al final llegó el final. Mucho, mucho ruido, ruido de ventanas, nidos de manzanas que se acaban por pudrir. Mucho, mucho ruido, tanto, tanto ruido. Tanto ruido y al final, por fin el fin. Tanto ruido y al final...
Hubo un accidente, se perdieron las postales, quiso carnavales y encontró fatalidad. Porque todos los finales, son el mismo repetido. Y con tanto ruido, no escucharon el final. Descubrieron que los besos no sabían a nada, hubo una epidemia de tristeza en la ciudad. Se borraron las pisadas, se apagaron los latidos. Y con tanto ruido, no se oyó el ruido del mar. Mucho, mucho ruido, ruido de tijeras, ruido de escaleras.. que se acaban por bajar. Mucho, mucho ruido. Tanto, tanto ruido. Tanto ruido y al final...

2.4.11

¿Cómo se hace para no besarte?, decíme



Pedíme que no respire... ¿Durante cuánto tiempo mi cuerpo podría hacerte caso antes de volver a tomar aire para seguir respirando y seguir besándote? Eso es la vida. Algo tan simple como eso. Respirar y besarte, besarte y respirar. Si me dejas hacer eso todos los días, vivo 178 años.

3.3.11

SI TOMO HELADO

SIEMPRE VIVO EN VERANO


16.2.11

Tan grande es el miedo que yo siento cuando te vas, temo que no vuelvas más... pero siempre regresas.


Mientras esperaba que empiece "Un año para recordar" (No, no soy copada, no veo "Los únicos") descubrí que cada vez que vuelvo a ver o escuchar a Sebastián De Caro me cae, temiblemente, mejor. PD: Yo también escucho el en vivo de Miranda! y me la banco.

12.2.11


Dicen que los buenos amigos pueden pasar largos periodos de tiempo sin hablar y sin verse; y que nunca cuestionan su amistad. Esta clase de amigos enseguida se ponen al día como si hubieran hablado el día anterior, sin tener en cuenta el tiempo que hacía que no se veían o lo lejos que viven uno del otro.